Avisar de contenido inadecuado

Ganadores del concurso relatos eróticos

{
}

Como sabéis hace un tiempo pusimos en marcha el primer concurso en elblogdesexo.com, y que mejor tema que los relatos eróticos.

relatos eróticos

Primero de todo quiero agradecer a todos los que han participado en el concurso, la verdad que habían relatos muy buenos y os felicito a todos.

Tras haber leído todos los relatos, el jurado ha elegido a dos ganadores, difícil elección, que además de llevarse el pack regalo ofrecido por la tienda erótica Jugamos, tendremos el placer de poder publicar sus relatos a continuación.

¿Nerviosos? Pues allá va:

Primer premio : Le darrier tango a Paris con su relato "Gin tonic para tres".

Segundo premio : Sara Double con su relato "Cristian".

Muchas felicidades a las dos!

Tras saber quien son los ganadores os dejo los relatos a continuación, para que podáis disfrutar de ellos. A l@s ganador@s además de felicitarl@s, desearles que disfruten al máximo de su premio ;-).

Para todos los demás gracias por participar y ánimo porque vendrán más concursos.

Primer premio:

GIN TONIC PARA TRES

Entré por la gran puerta de madera del entresuelo B. De lejos escuchaba esa psicodélica música de Hercules and Love affair. De pronto intuí una figura de espaldas. Llevaba esa peluca caoba con la que tanto habíamos jugado en nuestras noches de pantomima. Theo iba disfrazado con un vestido a lo años 80: miles de motivos circulares, pentagonales y rectangulares desbordaban en un encajado tallaje revestido de lentejuelas de infinitos colores. Y una copa de gin tonic. Tres hielos y una pequeña rodaja de limón. Creo que hacía días que no iba al super, pues el cítrico parecía estar nadando entre el alcohol y los cubitos por cortesia, como decía Theo. Le encantaba emplear esa expresión. De hecho, ambos la habíamos adoptado a nuestro vocabulario diario. Y es que hacer algo por cortesía era parte de nuestra filosofía de vida: ni que fuera poquito, Theo y yo estábamos dispuestos a probarlo todo. A hacerlo todo; solamente por no decir que no lo habíamos experimentado.

-¿Qué toca para mañana, Theo?- le pregunté.
-Necesito inspirarme para el casting de la pompeu -respondió él desplazando las yemas de sus dedos sobre la vieja tela de lino.

Juntos y separados, Theo y yo podíamos decir que vivíamos la vida; quizás de una forma distinta a la gente considerada ‘normal', que, para nosotros, claro, eran los despectivamente mediocres. Poseíamos un increíble talento. Éramos objeto de atracción de todo aquello que deseábamos y nunca renunciábamos a utilizar armas a lo femme fatale para alcanzar nuestros objetivos. Pero también éramos concientes que no debíamos renunciar a los pequeños placeres que nos proporcionaban los mediocres, así que nuestra capacidad de adaptación a los distintos contextos era sorprendente. Éramos parte de lo que en el barroco denominaban ‘el teatro de la vida'. Y precisamente nos excitaba ese interpretar en cada situación; esa estimulación que nos suscitaba el desprendernos temporalmente de nuestras mentes; ese éxtasis que nos proporcionaba el surrealismo de nuestras actuaciones.

-Acércate; quiero presentarte a mi nuevo compañero de piso- dijo Theo. De repente se oyó la cadena del lavabo. Era un individuo de pelo rubio ondulado, estatura mediana, ojos marrones y mofletes un tanto coloreados. Dentro de mí sentí esa frecuente señal que me impulsaba a segregar feromonas. Enderecé mi voz. Empecé a pestañear con más frecuencia y ajusté mis pechos a la vertical de mi columna. Era Matthew. Theo y él se habían conocido en la última edición del festival de cine de San Sebastián. Theo, penetrador de vaginas desde su adolescencia, había descubierto su repentina atracción hacia los portadores del cromosoma XXY. Cosas del destino, ahora se encontraba en el mejor lugar para desarmarizarse: el apartamento. Así bautizamos ese piso de la calle Córcega de Barcelona (haciendo referencia a la mítica película de Billy Wilder dónde todos los personajes terminan lamiéndose los labios en un frecuentado piso de Nueva York).

Matthew se sentó en el sofá-cama de terciopelo. Observé ese aire angelical e inocente de alguien que justo empieza a descubrir su verdadera sexualidad. No me importaba que ahora se sintiera atraído por un hombre, pues sabía que mis armas eran infalibles. Aún así, esa tarde no pretendía ni mucho menos follar con él, sino que simplemente quería experimentar el placer de ser deseada por un hombre cuya definición sexual era difusa.

Theo acompañó a su nuevo inquilino y se balanceó delicadamente hacia la tela que cubría el sofá. Nos ofreció una copa.

-Ya sabes que cuando bebo gin tonic me pongo caliente -dije a mi amigo con una sonrisa en la frontera entre la broma y la seriedad. Consciente que debía tantear el terreno para no asustar a nuestro nuevo amigo, me declaré provisionalmente abstemia. Pedí un yogur para crear ambiente. Mi propuesta fue tan extraordinariamente acertada que Theo y Matthew decidieron unirse a ella.

-Con miel? -preguntó Matthew. Esa pregunta podía interpretarse de forma escandalosamente inocente o delicadamente atrevida, pues la miel me sugiere una textura deliciosamente provocativa y juguetona, no creéis? O quizás es que mi mente está demasiado pervertida para ser un domingo a las 8 de la tarde...? Quería mover ficha segura, así que hice caso omiso a esa arriesgada especulación y empecé a indagar con sutileza sobre su vida. No quería parecer la típica estudiante de periodismo que enseguida pone en práctica su apestosa habilidad de interrogar al objeto pasando a ser parte pasiva de la conversación. Así pues, agudamente dejé que me penetrara poco a poco para poder penetrarle yo hasta el fondo. Theo bajó la luz del comedor y encendió esa preciosa lámpara roja 2,50 euros que juntos adquirimos en el ikea. Matthew había casi terminado su yogur cuando nos propuso un experimento para degustar con la máxima intensidad el placer de saborear ese lácteo.

-Cerrad los ojos -Y así lo hicimos; uno a uno. Matthew empezó a lamer delicadamente la parte más honda del contenido de la cuchara hasta dejarse un pequeño resto del líquido blanco en la boca. Me fijé en sus labios; los tenía encendidos de un rojo que casi quemaba a la vista.

Observé que, entonces, Theo se acercaba más y más a su cuerpo. Hizo exactamente lo mismo que Matthew, solo que para rematar el trabajo de cata, Theo succionó ligeramente el frío metal que segundos antes había contenido el fetiche de nuestros deseos. Y no pude resistir a esa insinuación tan descarada que se acababa de producir ante mis ojos. Me arrodillé cuidadosamente ante esos dos genitales masculinos y devoré con pasión el dulce néctar sabor a miel. Introduce la cuchara en mi boca y la retiré con un repentino y excitante giro.

Siento mis braguitas totalmente húmedas; veo sus genitales asomarse bajo los delgados pantalones chándal y la delicada tela de lino de los inquilinos del apartamento. Y de repente noto esos labios de fuego en mi suave y delicado cuello de cristal. Theo cubre mi trasero con sus grandes manos marcadas por venas portadoras de una pasión desenfrenada. No puedo evitar palparle con delirio la polla y sentir como su respiración empieza a descoordinarse.

Matthew se siente momentáneamente desplazado y acude a penetrar a Theo con su inocente mirada. Y miro cómo se besan. -En qué piensas? -me pregunto. -No pienso, siento - me respondo.

Y con el calor de esa imagen tan gráfica y extasiante decido dormir mi conciencia por unos minutos.

...................................

Theo: Queréis un gin tonic, chicos? Os presento. No os conocíais, verdad?

Matthew: No, de hecho acabo de salir del baño y encontrarme a... ¿tu nombre, perdona?
Isabelle: Isabelle. Encantada. Creo que en nuestro mundo de isósceles tenemos mucho en común...

A partir de entonces, los directores nos habíamos asignado un nuevo papel; olvidar lo sucedido. Y lo cierto es que desde el día del reparto, lo hemos clavado.

Segundo premio:

CRISTIAN

Mis comienzos en mi nueva ciudad fueron... como decirlo... espartanos. En tres meses no tuve contacto físico con nadie, estaba demasiado agobiada para preocuparme por eso, pero ahora que tengo muchos amigos y amigas, que me he acostumbrado a este ajetreo, a la uni... ahora vivo feliz.
...Allí estaba yo, parada en medio de la gente, que pasaba por mi lado dándome empujones. Miraba hacia arriba, intentaba ver el cielo gris pero apenas veía un trocito entre los edificios. Caminé largo rato, mirando al suelo, echaba de menos mi pueblecito, su tranquilidad. Allí podías estar tranquila en muchos sitios, aquí en la ciudad no, siempre hay gente en todos sitios. Me senté en un banco frente a una zapatería y allí recordé mi último día en el pueblo.
Caminaba con dos de mis amigas por una calle alejada del centro del pueblo al encuentro de los chicos, habíamos quedado con ellos. Unos metros antes de llegar hasta ellos pudimos ver que estaban sentados sobre sus motos. Uno de ellos encendió el motor y llegó hasta nosotras. Era Cristian, derrapó frente a nosotras colocándose frente a mí. Con un gesto de mano me dijo que me acercara. Era alto, delgado pero músculo, por el trabajo que desempeñaba, y guapo, muy guapo, con el pelo rubio que solía llevar despeinado y unos preciosos ojos azules. Era un poco imbecil, el tipo chulito de pueblo, siempre metido en líos, pero me gustaba y además se había pegado por mí con varios chicos que estaban tonteando conmigo. No éramos novios ni nada, no me gustaba, bueno me gustaba pero solo porque era guapísimo y por que follaba bien. "Sube, te llevo a dar una vuelta", me dijo. Ni corta ni perezosa, me subí a la moto y me agarré a él con fuerza. Me llevó unos kilómetros al norte del pueblo, a una vieja caseta abandonada que todos los jóvenes utilizábamos de picadero.
Bajamos de la moto, se colocó frente a mí y con semblante serio me preguntó:

¿ Te vas mañana, no?.-

Si.- Dije sorprendida, no esperaba que hablásemos, normalmente lo hacíamos y después delante de la gente no nos dirigíamos la palabra.

¿Y cuando vuelves?.-

Pues no lo sé... supongo que en Navidad.- Ahora, lo comprendía... estaba calculando el tiempo que tardaría en volver a follar conmigo.

¿Tanto?.- Sus ojos miraron al suelo, parecía realmente triste.

¿Por que?.- Quería que me lo explicara.

Pues... que es mucho tiempo.- Largo silencio.- Te voy a echar de menos... - Susurró.

¿A mí?.-Pregunte atónita, era la primera vez que me hablaba así.

Si a ti... a quién sino... - Me dio un suave beso en la boca y me abrazó, yo me abracé a él también.- ¿No puedes volver antes?.- Todavía abrazados.

No lo sé... - Susurré. La situación me estaba llegando al corazoncito, no era una farsa, porque sabia que no tenia porque montar ningún drama, ya sabia que si quería podría tenerme.

Entonces es una despedida... hasta Navidad.-
Comenzamos a besarnos, primero solo en los labios y después introdujo su suave lengua en mi boca. Había metido su meno debajo de mi camiseta y acariciaba mis pechos pellizcando mis pezones. Sin despegarnos entramos en la cabaña. Los dos sabíamos que iba a pasar mucho tiempo hasta que volviésemos a estar juntos y el sexo de aquella noche fue impresionante. Se puede decir que nos arrancamos la ropa. No iniciamos un juego sexual sino que directamente fuimos al meollo. Me bajé las bragas y el se bajó los vaqueros y aplastándome contra la pared me levantó y me introdujo su pene, comenzó a moverse, sus movimientos introducían su pene hasta al final, era fuertes y duros. Cada vez se hizo más rápido y más rápido hasta que nos corrimos. No terminamos allí... me bajo al suelo. No quedamos así, frente a frente, pegados, mirándonos a los ojos, con la respiración entrecortada. Volvimos a besarnos salvajemente. Bajé una de mis manos hasta su entrepierna y comencé a masajearle, rápidamente volvió e empalmarse. No sé que nos pasaba, pero estábamos tan excitados como animales en celo. Se quitó la camiseta y sacó sus pies de los vaqueros que estaban en sus tobillos. Se apartó un poco de mí y pude observarle. Tenia un cuerpo... Buah! Como me ponía. Yo me quité también la camiseta y el sostén con movimientos suaves. Esta vez se tumbó en el suelo y yo sobre él. Mis movimientos eran más lentos y suaves, yo disfrutaba más. Él estrujaba mis pechos. Estaba a punto de correrme cuando el se incorporó y abrazados nos corrimos. Mi rajita chorreaba líquidos y, le dije que se tumbará y colocándome sobre su cara le dije que me lo lamiera. Me obedeció e introdujo su lengua allí. La movía de arriba abajo, aspirando y lamiendo el clítoris. Yo me retorcía de placer. Introdujo dos de sus dedos en mi culo que estaba totalmente mojado, y los sacaba y los metía. Yo me moría, no dejaba de gemir y de acariciar mis tetas. Él fue el primero que me lo lamió, había mejorado mucho y el primer pene que me comí fue el de él, también yo había mejorado mucho. Finalmente me corrí. - "Ahora tú"- Me dijo, me giré, y allí me encontré su pene, tieso, duro... esperándome. Metí su punta en mi boca y lo lamí. Lo lamía de arriba abajo. Me llené la boca de ella y acariciándole los huevos inicié los movimientos finales. Finalmente se corrió y le gustó, sé que le gustó porque su gemido se prolongó.
Ya era tarde. Me vestí, él me miraba... y cuando yo ya hube terminado, comenzó él. Terminó de abrocharse los vaqueros y se acercó a mí lentamente. Esa noche me tenia desconcertada. Hacia cosas que nunca había hecho conmigo, cosas... tiernas, dulces... nunca había habido ternura entre nosotros. Me cogió la mano, con suavidad con la otra me rodeaba la cintura y volvió a besarme, pero esta vez solo en los labios los cogía entre los suyos y los mordía con dulzura... nunca me había besado así... y joder me gustaba... lo podía haber hecho antes. Me acariciaba en la cara, la cogían entre sus manos, me retiraba el pelo... estuve a punto de gritarle "¡¡¡eso se hace antes, idiota!!!", pero le seguí el juego, me estaba gustando y además besaba bien. Su reloj, dio un pequeño pitido, significaba que eran las doce, me tenia que marchar.

Cristian... - Volvió a besarme, me derretía.-... Tengo... - Volvió a besarme.-... Que irme.-

Me estaba despidiendo... te diría tantas cosas.- Susurraba a mi oído.

Cristian... de verdad, debo marcharme, mañana me levanto muy temprano.-

Si... vamos.- Montamos en la moto y poco después de atravesar el puente viejo, frenó y apagó la moto. Le pregunté que qué pasaba y me dijo que bajara de la moto.

Toma... - Me dio una fina cadena que él llevaba al cuello.

No puedo cogerla Cristian... - Me miró sorprendido.- No puedo comprometerme... yo no voy a serte fiel.- Era una borde y una zorra, pero no quería engañarle.

No, no quería que me fueses fiel... solo quiero que la tengas.- Me sonrió.

Pero... yo no tengo nada para darte, no sabia que eras tan romántico.- Le sonreí.

No quiero que me des nada. ¿Romántico yo?, que dices... - Levanto mi falda, y apartando mi tanguita metió su dedo en mi rajita y comenzó a acariciarme, lo introdujo en mi agujero, sus movimientos eran lentos pero acariciaba mi clítoris con fuerza, no tarde en alcanzar mi orgasmo, que bien que hace los dedos ese cabrón. Fue nuestra despedida... Montamos en la moto y me llevó hasta el portal de casa. -¿Te puedo llamar?- Me preguntó cuando ya había entrado en casa, asomé la cabeza y le dije: "Cuando quieras... o sino mejor ven a verme".

{
}
{
}

Comentarios Ganadores del concurso relatos eróticos

El primer premio intenta hacerlo tan pomposo, con tanto relleno de descripciones, que se nota *demasiado* la falta de habilidad del escritor. Para estos casos, yo siempre digo "mantenlo simple"...  porque sino pasa lo que pasa.

De todas formas, felicidades por el premio.

No, yo no envié ningún relato. Pero faltar gratis es deporte nacional. 
Ricardo 01/01/2009 a las 17:30
Pues yo desde que los leí, sabía que el gin tonic para tres sería el ganador. Fue el que más me gustó de todos.

Felicidades al autor
Celia Santos 01/01/2009 a las 22:21
Hola de nuevo:
No me toco leer los anteriores, asi que solo leo estos dos; concuerdo un poco con Ricardo en cuanto a lo descriptivo del mismo, pero de ahi en fuera en desarrollo estuvo genial.
el segundo tengo que decir que da ese toque morboso y explicito que le da...no se como decirlo...lo hace mas interesante.
Lastima que no me entere de todo esto, que de haberlo hecho con gusto hubiera participado n.n, espero y luego haya otro.
pd. Zudonna llamae Mark que es muy largo el nombre completo :-)
Mark McLaren 02/01/2009 a las 09:03
[...]s Indie. Zudonna publica en El Blog de Sexo los ganadores de su Concurso de relatos eróticos. ¡Felicidades a los agraciados! Y para acabar, cómo no, una lista de propósitos geek para el año nuevo, esta vez de la mano de Chica Geek. ¿Te p[...]
Yo le hubiera dado el primer premio al segundo. Naif, honesto, directo y muy erótico.
Bravo! y espero enterarme para la próxima edición!
Erotikmente Erotikmente 04/01/2009 a las 02:16
Me parecen geniales , los dos relatos ganadores ... No critico sus estilos literarios , ni la valía de sus autores-as ... Lo que critico ... , es , que habiendo normas claras y concisas ,  respecto a los relatos , y ciertas condiciones que se deben cumplir , presenten los mismos relatos , en varios concursos de la misma índole ... Perdónenme mi ignorancia si me equivoco ...  Esto es así ... Los mismos dos relatos , en el concurso de relatos eróticos de la Sex Shop ... ¿Jugamos en casa ?... Es lamentable ... Que se conformen con uno ... , y que dejen que los demás , tengan opciones de premio , en igualdad de condiciónes ... Gracias por su inestimable atención ... , y su comprensión ... Atentamente ... : Castigador 40 ... Los relatos son ... Gin tonic para tres , y Cristian ...
Castigador40 Castigador40 05/01/2009 a las 00:30
Donde estan los demas k se presentaron?  Se pueden leer?
Anónimo 05/01/2009 a las 03:17
Por cierto, decir que la idea es mas original la de Gin tonic para 3 pero estoy de acuerdo con Ricardo, de hecho la parte de la cuchara es muy confusa, a mi parecer no esta demasiado bien escrito xD
Aun siendo menos original. el segundo me ha gustado mas, digamos que me ha puesto cachondo, el primero le ha costado mas
Jourdunois 05/01/2009 a las 03:41
Hola Ricardo,
Gracias por tu comentario, es bueno tener diferentes opiniones :-), seguro que los autores de los relatos tomaran nota ;-)
Un saludo
Hola Celia,
Gracias por tu comentario, es buen osaber l oque pensáis los lectores :-)
Un saludo
Hola Mark,
Gracias por tu comentario y por dejarnos tu opinión. Por no haber podido participar no te preocupes porque habrán más concursos en los que seguro pordás participar ;-)
Un besazo
Hola Erotikmente,
Gracias por tu aportación. A lo mism oque le decía a Mark, no te preocupes porque habrán más concursos en lso que podrás participar.
Un saludo
Hola Castigador 40,
Por el comentario que has dejado en el otro post, ya veo que te has dado cuenta que estabas equivocado. El concurso de relatos eróticos de elblogdesexo.com estaba pratocinado por la sexhop jugamos y por ese mismo motivo han ido colgando todos los relatos en su web.  Se trata del mismo concurso.
Un saludo
Hola anónimo,
Tal y como comentaba, todos los relatos eróticos están colgados en el foro de la sex shop Jugamos.
Un saludo
Hola Jourdunois,
Gracias por tu comentario y  opinión, es bueno tener diferentes puntos de vista.
Un saludo
[...]nerlo a él, aunque sea durante el breve instante que dura un clic fotográfico. (Ignoro quién es el autor de la foto, la encontré en este blog.) Algunas anotaciones relacionadas: Cunnilingus canino, No me excitan mis pezones,[...]
[...]el breve instante que dura un clic fotográfico. (Ignoro quién es el autor de la foto, la encontré en este blog). Comparte esta anotación[...]
LLegue tarde para el concurso, que pena.
Soy una chica Argentina, y desde hace poco descubrí lo lindo que es esplayar en un papel todo lo que sale de mi perversa cabeza, jeje que por suerte es mucho.
Quisiera me contactaran ya sea a mi email o por mi blog aquellos interesados en leer algo de lo que escribo, busco opiniones constructivas para ir mejorando de a poco en aquellas fallas que los lectores encuentren.
Besos y abrazos desde Argentina.
Mi blog
Mi correo
Martina La Perversa Martina La Perversa 26/01/2009 a las 22:34
Hola Martina La Perversa,
No te preocupes porque habrán más oportunidades.
Me alegro que disfrutes escribiendo temas eróticos, ya entraré a tu blog a leerme algunos.
Un saludo

Deja tu comentario Ganadores del concurso relatos eróticos

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre